Imprecisiones
lunes, 25 de junio de 2007
domingo, 24 de junio de 2007
¿Va a estar bueno Buenos Aires?
- En Pro supieron interpretar lo que quería el electorado porteño. Macri lo expresó durante la campaña con un discurso de no más de 200 palabras, y supo venderse como un tipo que hace cinco años cayó de un plato volador y se metió en política. Aquí lo planteamos en términos de modernidad y posmodernidad, que no se si es lo más adecuado pero sí bastante gráfico.
- También supieron vender la idea de que Buenos Aires, así cómo está, es un caos, una ciudad en la que ya no se puede vivir. Y que con Mauricio va a estar buena. Yo creo que ya está buena así como está, a pesar de muchas cuestiones por mejorar (que, en general, no son las que planteó Macri, por lo menos como núcleo duro de su discurso).
- De todas maneras me cuesta entender por qué los porteños lo eligieron. A pesar de las estrategias de marketing mostró la hilacha en varios tramos de la campaña (como la entrevista en La Nación de ayer). Y no lo votaron sólo las señoras gordas de Caballito y los ricachones de Recoleta: como el 3 de junio, volvió a ganar en las 28 circunscripciones electorales.
- La Ciudad no giró hacia la derecha. Siempre se orientó hacia ese lugar. Lo del electorado "volátil" e "imprevisible" es una patraña con la que, seguramente, mañana insistirán los grandes diarios nacionales.
- En el mejor de los casos, con Mauricio habrá que salir a defender a travestis y prostitutas, como planteó hace unos días Tomás Abraham. No quiero imaginar el peor de los casos, pero de todas maneras no le veo margen para bandearse (tipo alambrar la General Paz, por poner un ejemplo tan claro como burdo).
- ¿Cuestiones positivas? Pocas. Alberto Fernández, que nunca tendrá el nivel mínimo de presentabilidad necesario para ser candidato, como monje negro la viene pifiando bastante. Tal vez --tengo serias dudas al respecto-- algo cambie en este sentido.
- Hace un rato, al admitir la derrota, Filmus habló de "construir una fuerza nacional y popular, progresista, para transformar el país", palabras más o menos. ¿Y qué hicieron durante estos cuatro años? ¿Por qué se siguen apoyando en el poder territorial del aparato bonaerense? ¿Por qué Kirchner nunca le terminó de abrir el juego a otras fuerzas, más auténticas en su progresismo?
- No veo riesgos para el Gobierno en octubre, pero las próximas semanas van a ser complicadas. Encima --para el kichnerismo-- ganó el ARI en el Sur.
La foto que ilustra este post es de la agencia de noticias Reuters y fue tomada de Yahoo! News.
miércoles, 20 de junio de 2007
Nunca dejará de ser Macri
Lord Henry --que ante la falta de un título universitario alardea con uno de nobleza, aunque no tiene dónde caerse muerto-- no es muy adepto a los informes de Televisión Registrada. Cree que sólo se quedan en hallar contradicciones, como expresó hace unas semanas en los comentarios de un post de Mundo Perverso. Pero reconoce, tal vez por simpatía ideológica, que el que emitieron este sábado tiene unos cuantos hallazgos y ayuda a recordar que Mauricio nunca dejará de ser Macri.
jueves, 14 de junio de 2007
lunes, 4 de junio de 2007
Está todo dicho II: versión matemática
Ayer esbozamos algunas cuetiones por las que creemos que el balotaje del 24 de mayo ya está definido a favor de Macri. Hoy vamos a lo mismo, pero con números.
Según los datos oficiales, con el 98,96 por ciento de las mesas escrutadas Macri consiguió 785.833 votos, el 45,62 por ciento de los sufragios positivos.
Como todos sabemos, los votos en blanco, nulos o impugnados no son considerados positivos, por lo que achican el padrón electoral. Macri consiguió el domingo el 45,62 por ciento sobre 1.722.529 votos positivos de 1.781.075 votos totales. Es decir que hubo 58.546 en blanco, nulos o impugnados.
Supongamos que en la segunda vuelta Macri mantiene el mismo caudal de votos de la primera, ni uno más ni uno menos. Supongamos también que varios porteños, que no soportan a Macri pero tampoco los convence Kirchner, deciden votar en blanco o anular su voto. Supongamos que son el doble que en la primera vuelta, lo que no sería del todo descabellado. Y supongamos, por último, que la cantidad de votos impugnados por los presidentes de mesa o los fiscales se mantiene igual y que asiste a las urnas la misma cantidad de gente.
Pasaríamos entonces a tener 107.688 votos no positivos, con lo que el número de sufragios positivos descendería a 1.614.841. Si ahora calculamos el porcentaje de Macri vemos que asciende del 45,62 por ciento al 48,66 por ciento. Es decir que a la fórmula de Pro le estaría faltando apenas el 1,35 por ciento para obtener la mitad más uno de los votos que se requieren para ganar el balotaje.
Como regla general podemos decir entonces que aproximadamente por cada punto porcentual que se achica el número total de votos válidos Macri, con sólo mantener su caudal, sube casi medio punto (este último dato es tan evidente que casi me da vergüenza postearlo).
Dos reflexiones sobre esta parafernalia numeral. Primero: para tener alguna posibilidad, Daniel Filmus debe robarle a Macri parte del 45,62 por ciento del domingo. Segundo: ¿Todavía pensás votar en blanco?
domingo, 3 de junio de 2007
Está todo dicho
Para la segunda vuelta, los cinco puntos que le faltan los consigue en cualquier lado. De hecho, creo que ya los tiene: sólo basta observar las diferencias entre Macri y Filmus en las primeras palabras públicas luego de la elección.
En una escenografía pulcra, Macri apareció de la mano de Gabriela Michetti, que habló primero. Filmus, en cambio, se paró sobre un escenario plagado de gente y bastante desordenado. Simplifiquémoslo así: lo de Filmus es moderno; lo de Macri, posmoderno. Los porteños hoy prefieren lo segundo.
El Gobierno va a salir con los tapones de punta y, creo, va a ganar aunque pierda porque Kirchner obtendrá su máximo caudal de votos en la Ciudad (¿45 por ciento?). Pero, lo lamento, está todo dicho*.
*El 23 de marzo de 1976 el diario La Razón tituló "Es inminente el final, está todo dicho". Está claro que no vienen tiempos como aquellos en esta nueva Ciudad Pro. Pero definitivamente no va a estar bueno Buenos Aires.
La foto que ilustra este post es de la agencia oficial de noticias Télam y fue tomada de la página de internet del diario La Nación.
miércoles, 23 de mayo de 2007
Campaña choronga
El evidente plagio de la última publicidad de campaña de Mauricio Macri ya está inundando la blogosfera nacional. Lo pueden ver acá (este fue el blog que lo detectó), acá, acá, acá, acá y acá, entre muchos otros blogs.
Parece que el publicista Ernesto Savaglio se "inspiró" en un spot comercial de PlayStation. Está claro que el tipo metió la pata en una época donde es cada vez más sencillo detectar las metidas de pata. Ok. Pero de ahí a pedir a los gritos que Macri despida a su agencia "ya, ahora, inmediatamente", como reclama Julián Gallo en Mirá!, parece darle demasiada trascendencia al asunto. De última, esta aviso no desentona con el resto de la campaña choronga que vienen haciendo Mauricio y los suyos.
Actualización (23 de mayo de 2007, 20.15). El video del spot de campaña de Macri fue levantado. Según informan en YouTube, fue removido por el usuario que lo había subido. Ese usuario se hace llamar Eleccionesciudad, se registró el 4 de mayo de este año y colgó desde entonces 36 videos: todos de actividades de campaña o publicidades de Macri y compañía.
jueves, 17 de mayo de 2007
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
martes, 8 de mayo de 2007
¿Gana el que sale segundo?
Algunas cuestiones ante la posibilidad concreta --casi segura-- de que el próximo jefe de Gobierno porteño se defina en el ballotage*.
En los equipos de campaña de Jorge Telerman y Daniel Filmus está instalada la idea --esto es una suposición, no cuento con información de primera mano al respecto-- de que el que salga segundo en las elecciones del domingo 3 de junio se impondrá en el ballotage del 24. Es decir: Mauricio Macri gana en la primera vuelta, pero en la segunda pierde frente a un candidato de perfil progresista. Algo similar a lo que ocurrió en los comicios de 2003, cuando se impuso Aníbal Ibarra.Pero el escenario cambió. Hace cuatro años gran parte del "progresismo" (cuando se habla del progresismo en Buenos Aires siempre conviene, por las dudas, poner unas comillas) estaba detrás de la candidatura de Ibarra. Elisa Carrió, el socialismo, el kirchnerismo, las agrupaciones piqueteras K y quienes hoy apoyan a Telerman, entre otros, respaldaban la boleta del destituido jefe de Gobierno. Estaba más claro el enfrentamiento entre, digamos, el representante del centroizquierda y el del centroderecha.
Hoy la cosa es distinta. Filmus tiene el apoyo de Ibarra (más bien de su imagen pública y su alto nivel de conocimiento, porque el bueno de Aníbal nunca entendió que no se puede hacer política sin militantes) y de otros sectores del centroizquierda (Carlos Heller, Miguel Bonasso). Pero Carrió, que todavía vende un costado progresista, se fue con Telerman. El socialismo (una pyme de la política, como definió Escriba) se partió en mil pedazos. Ahora los candidatos fuertes son tres, y ya no es tan clara la antinomia izquierda-derecha.En estos cuatro años Macri logró sacarse de encima lo que él y su gente veían como algunos prejuicios. Creo que logró despegarse de la imagen de chico rico que, después de aburrirse con las empresas de papá, quiere jugar en política. El tipo perdió en 2003 y se la "bancó" (ante la falta de ingenio vuelvo a recurrir a las comillas) en la oposición. Además, viene de un triunfo bastante claro en las legislativas de 2005. Es cierto que aún pelea contra un alto porcentaje de la población que asegura que no lo votará. Las encuestas coinciden en que esa imagen negativa le marca un techo de intención de voto de alrededor del 40 por ciento. Pero también sabe presentarse como un tipo que se preocupa por los problemas de la Ciudad y tiene un equipo técnico que sabe cómo resolverlos. Sólo falta, según esta lógica, que le den una posibilidad para demostrarlo.
Por otro lado, Macri tiene un discurso bien armado, sólido. No digo que me guste, mucho menos que me convenza (ya le vamos a dedicar unas líneas a su discurso), pero está bien vendido. Su argumento más fuerte: Telerman y Filmus gobernaron la Ciudad --o formaron parte de los gobiernos-- durante los últimos 10 años y así estamos. En este sentido podemos coincidir en que la gestión de Ibarra no fue de lo mejor. Y ahora, en lugar del insulso de Horacio Rodríguez Larreta, lo acompaña Gabriela Michetti, la mina a la que todos respetan y que aporta el perfil humano de la fórmula.
Ojo, que a Mauricio le veo buenas chances. Y entonces ya no estaría bueno Buenos Aires.
*Si buscan algún análisis más riguroso sobre lo que puede pasar en las elecciones en Capital Federal recomiendo leer alguno de estos:
- Con números, Artemio López analiza acá la fidelidad que las listas de legisladores tienen con la boleta del jefe de Gobierno (parece que Ibarra no aporta tanto). Acá, el efecto que puede generar el reciente respaldo de Rodolfo Terragno a la candidatura de Telerman. Y acá despliega datos de una encuesta muy reciente que muestra a Macri primero cómodo y a Telerman un punto y media arriba de Filmus.
jueves, 8 de marzo de 2007
Parecidos pero diferentes*


La primera foto es de Henri Cartier-Bresson (Behind the Gare Saint-Lazare, 1932). La segunda, de la gente de prensa de Pro (Salto al bache en La Boca, 2007).
La primera foto emociona. La segunda asusta.
*Otro aporte de Cecilia Profético.
viernes, 24 de noviembre de 2006
Kirchner, las papeleras y el populismo

La Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú mantiene cortada desde el lunes la ruta 136, en Entre Ríos, en rechazo a la instalación de la planta de Botnia en Fray Bentos.
Mauricio Macri dijo ese mismo lunes que hay que “desalojar” a los vecinos. “Si están violando la ley, hay que desalojarlos. La Constitución es muy clara. ¿Qué dice la Constitución? Libre circulación de los caminos”, afirmó.
El miércoles, luego de la decisión del Banco Mundial de aprobar un crédito para Botnia, Joaquín Morales Solá pidió lo mismo desde una de sus habituales columnas en el diario La Nación. “Hay que decir las cosas como son: es imposible imaginar una solución posible para la controversia con Uruguay mientras la política exterior se resuelva con los ojos puestos en las intransigencias de Gualeguaychú”, escribió.“La única pregunta que nadie responde es si el gobierno argentino se hará cargo del pequeño porcentaje de fanatismo que seguramente quedará siempre en Gualeguaychú. Hasta ahora no ha hecho nada con nadie”, añadió, unos párrafos más abajo. Y cerró: “Las palabras y los actos están esbozando los trazos de una violencia que no podría descartarse”.
Morales Solá plantea que hay que decir las cosas como son, aunque él no lo hace: insinúa que quiere represión para sacar a los asambleístas de la ruta, pero no lo escribe. Asambleístas a los que llama fanáticos y, por añadidura, también podría denominar irracionales, salvajes, animales.
El mismo miércoles, Néstor Kirchner les pidió “por favor” a los asambleístas que suspendan la protesta. Pero descartó que vaya a reprimir: “Cuidado con los mensajes subliminales. Yo les pido por favor que levanten los cortes. Pero yo no voy a levantar la mano contra otro argentino”.
Desde que asumió, el 25 de mayo de 2003, Kirchner fue tildado varias veces de populista. En general desde Estados Unidos y Europa, pero también en Argentina (ejemplos, acá, acá y acá). Populista en el sentido peyorativo del término: aquel gobernante que toma medidas destinadas a ganarse la simpatía de la gente, aún a costa de avanzar contra el Estado democrático.
También desde que asumió se le cuestionó a Kirchner su “inacción” frente a las protestas piqueteras. La gente, ese colectivo que antes solía denominarse pueblo, le reclamaba que haga algo para liberar las calles y garantizar el libre tránsito. El Gobierno, en uno de los grandes méritos de su gestión, tomó medidas antipopulares y antipopulistas: con escasas excepciones, no reprimió. Se bancó las críticas durante más de dos años, pero no sacó los tanques a la calle, como a más de uno le hubiese gustado. Kirchner, el populista, desoyó a la gente y no reprimió. Hoy ya casi no se ven protestas piqueteras.
miércoles, 15 de noviembre de 2006
martes, 31 de octubre de 2006
Ay, Misiones

Después del triunfo del rejunte opositor que encabezó Piña en la provincia de las Cataratas, muchos quieren trasladar la experiencia al escenario nacional. Uno es Macri. Pero el más efusivo resultó ser el ex presidente, ex gobernador, ex senador y eterno impresentable Ramón Puerta. ¿El regreso de los muertos vivos? Esperemos que no...














